La Consejería de Sanidad dará una nueva vuelta de tuerca para avanzar en la eficiencia y eficacia del sistema sanitario, para lo que ultima un nuevo modelo de gestión que reside en restar peso a los gerentes de los centros asistenciales de Atención Primaria y Especializada, en pro de los profesionales, de modo que estos últimos tengan mayor capacidad de decisión en el uso de los recursos.
El objetivo pasa por crear grupos que, con mayor autonomía, adopten decisiones que mejoren y unifiquen la gestión clínica, ya que sus actos condicionan el funcionamiento de la prestación en mayor grado que las decisiones de políticos o gestores.
La estrategia, que prevé generalizarse el próximo año, comenzará a pilotarse este abril, por un período de seis meses, en el Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y en el de Salud Mental de Zamora, según avanzó el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien precisó que la acción forma parte de la línea prioritaria de los próximos años de abordar un cambio estructural en Sacyl para apuntalar la sostenibilidad del sistema.
De manera paralela, hasta finales de 2012, se trabajará en la redacción del decreto que regule todos estos aspectos de gestión clínica, ya que parte de las funciones de los gerentes se trasladan a los jefes de servicio y a los clínicos. La previsión es comenzar a implantar el modelo en 2013, al que se irán sumando los equipos que lo deseen.
"Queremos hacer ver a los profesionales que sus decisiones condicionan, y mucho, el funcionamiento de la prestación, y que en su mano está mejorar la actual gestión, reducir la variabilidad clínica; mejorar y optimizar la organización del trabajo; homogeneizar uso de productos; ajustar los índices de ocupación y estancias, etc.", indicó Sáez Aguado.
Cambio de cultura
Estas unidades de gestión clínica suponen un "cambio de cultura". Pretenden aumentar la implicación del profesional en la gestión, lo que redunda en su motivación profesional; reforzar la continuidad asistencial, la organización del trabajo y aumentar los niveles de satisfacción de los usuarios. Además, no se circunscriben a lo que hoy se entiende como servicio, sino que el concepto es más amplio.
Así, se podrán corresponder con un servicio del hospital; ser multicéntricas (aglutinar a profesionales de varios servicios de un mismo hospital en torno a una patología concreta); compartirse entre Atención Primaria y Especializada, incluso estructurarse en redes de servicios (grupos de servicios de diferentes centros para que fijen los mismos criterios, reduzcan la variabilidad clínica, puedan trabajar en red, etc.)
Trabajo por objetivos
El modelo fija objetivos anuales, tanto de actividad (cifras de primeras consultas, por ejemplo, índices de ocupación, estancias medias), como de uso de los recursos (suministros, uso de medicamentos, pruebas diagnósticas, etc.) Los resultados se ligarán a un sistema de incentivos por definir, que ahora se unen al cumplimiento del plan anual de gestión. De momento, en la fase de pilotaje, los incentivos previstos pasan por investigación, formación (tanto estancias en otros lugares, como contar con la presencia de un experto que entrene al equipo en alguna técnica), o por dotación de tecnología para aplicar una nueva práctica.
'Superar la uniformidad'
En este cambio estructural subyace premiar y motivar al profesional y "superar la uniformidad de los centros sanitarios y de la Administración pública". "Es una fórmula que compensa a los equipos que trabajan bien, que se esfuerzan, que cumplen objetivos y avanzan en eficacia. Hoy, el modelo trata por igual a quien trabaja bien o trabaja mal, a quien se esfuerza y a quien, no. Cuando hay gerentes y equipos que se esfuerzan, nuestro deber es seguir estimulándolos e incentivarlos para que avancen", explicó el consejero de Sanidad.
De momento, para suministrar herramientas de gestión clínica a los jefes de servicio, que se convertirán "en gestores de pequeñas empresas, algunos con hasta 50 especialistas a su cargo", la Consejería prevé incluir cursos específicos dentro de la oferta del nuevo Plan Estratégico de Formación Continuada. La finalidad es que cuenten con herramientas y conocimientos de gestión de recursos humanos y que tengan nociones cuando se van a tener que enfrentar a "consumos de millones de euros".
Fuente. ICALNEWS - El Mundo












